Río Negro reforzó esta semana la fiscalización ambiental y técnica sobre una de las etapas más sensibles del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS): la construcción del ducto submarino frente a Punta Colorada, en el Golfo San Matías. La inspección se realizó a bordo del buque Seminole, ubicado a unos mil metros de la costa, donde se ejecutan trabajos de soldadura y tendido de la cañería offshore.

El operativo fue encabezado por la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de la provincia, junto con personal de la Secretaría de Hidrocarburos. Según informó el Gobierno provincial, el objetivo fue controlar en territorio y en mar el cumplimiento de las condiciones ambientales y técnicas fijadas para la obra, que forma parte de la infraestructura de exportación de petróleo desde Río Negro.

Durante la recorrida, los equipos verificaron sectores operativos del buque vinculados a la soldadura y el tendido de tuberías, además de la sala de máquinas, los espacios de acopio segregado de residuos y los elementos previstos para prevenir y responder ante eventuales derrames. También revisaron registros de capacitación del personal y documentación asociada a la gestión ambiental a bordo.

En paralelo, la Secretaría de Hidrocarburos supervisó la línea de fabricación y las calificaciones de los procedimientos de soldadura utilizados en la construcción del ducto. De acuerdo con la información oficial, el control no se limitó a la observación del avance de obra, sino que incluyó aspectos de trazabilidad y calidad constructiva sobre una pieza central del proyecto.

Como resultado de la inspección, los técnicos constataron un manejo ordenado de los residuos y medidas consideradas adecuadas para prevenir derrames. Al mismo tiempo, la autoridad ambiental requirió documentación complementaria para asegurar la trazabilidad completa de los residuos generados por la embarcación, desde su retiro hasta la disposición final en tierra.

La Provincia también pidió revisar los registros de avistaje de fauna marina realizados dentro del plan de monitoreo ambiental aprobado para el proyecto. Ese seguimiento cobra especial relevancia en el Golfo San Matías, donde se concentran otras obras vinculadas al VMOS, entre ellas la terminal de Punta Colorada y el sistema offshore que permitirá la carga de crudo en mar abierto.

En los últimos días, el Gobierno rionegrino había destacado además la llegada de las monoboyas destinadas al proyecto, mientras continúan en la zona distintas etapas de montaje y fiscalización. Con este nuevo control al Seminole, la Provincia busca mostrar presencia sobre una obra estratégica para su agenda energética, pero también insistir en la exigencia de resguardos ambientales en un área de alto valor ecosistémico.

El subsecretario de Control y Fiscalización Ambiental, Nicolás Jurgeit, sostuvo que la inspección demuestra que Río Negro acompaña el desarrollo productivo con controles concretos y reglas claras. En ese equilibrio entre inversión y resguardo ambiental se juega, al menos por ahora, una de las claves políticas y técnicas del VMOS en la costa atlántica rionegrina.