Dos ciudadanos bolivianos fueron detenidos en Aeroparque cuando intentaban continuar viaje hacia Santa Cruz con 199 cápsulas de cocaína ingeridas en el cuerpo. El operativo permitió además reconstruir, según la investigación federal, el funcionamiento de una red que trasladaba droga desde el norte argentino hacia la Patagonia mediante pasajeros utilizados como “capsuleros”.

La pareja había abordado un vuelo comercial en Salta con destino final a Río Gallegos y escala en Buenos Aires. En el control realizado en la terminal porteña, los agentes detectaron indicios compatibles con la presencia de cuerpos extraños en el tracto digestivo y, por orden judicial, ambos fueron trasladados al Hospital Fernández, donde evacuaron las cápsulas.

De acuerdo con la información oficial, el material secuestrado totalizó 2 kilos 465 gramos de clorhidrato de cocaína. Además, se incautaron 500 dólares, 2.530 pesos bolivianos, 840.700 pesos argentinos y dos teléfonos celulares, mientras que el Ministerio Público Fiscal dispuso la detención de los dos sospechosos.

La investigación, que se extendió durante cuatro meses, estuvo a cargo de la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales de Gendarmería en Mendoza, en coordinación con la Policía de Seguridad Aeroportuaria y bajo la Mesa de Análisis Criminal de la Región X. El expediente permitió detectar un cambio de modalidad en el traslado de estupefacientes: primero por ómnibus y ahora por vía aérea.

Según la pesquisa, no se trataría de un episodio aislado sino de una estructura familiar dedicada al tráfico de cocaína con destino a provincias del sur. Los investigadores sostienen que la organización ya había sido observada en al menos dos antecedentes recientes: en mayo, con una mujer detenida con 184 cápsulas ocultas en una valija rumbo a Bariloche, y en junio, con dos pasajeros bolivianos interceptados en Mendoza con 188 envoltorios.

El caso vuelve a exponer una ruta que conecta el norte del país con la Patagonia y que aprovecha aeropuertos y terminales de transporte para mover pequeñas dosis de alto valor. En esa operatoria, los llamados “capsuleros” asumen un riesgo sanitario extremo al ingerir la droga para eludir controles.

Por estas horas, la causa queda en manos de la Justicia federal, que deberá profundizar la investigación sobre la red y establecer el rol de cada integrante. El operativo en Aeroparque, sin embargo, ya dejó al descubierto una logística narco que buscaba sostener envíos hacia el sur con escala en Buenos Aires.