Río Negro puso en marcha un esquema de beneficios impositivos para empresas y comercios que contraten a jóvenes de entre 18 y 29 años en su primer empleo formal. La medida quedó operativa con la reglamentación de la ley provincial 4813, que crea un régimen especial de incentivos fiscales para promover la inserción laboral juvenil en el sector privado.

El programa apunta a empleadores radicados en la provincia que incorporen trabajadores residentes con al menos seis meses de antigüedad en Río Negro, desempleados y sin experiencia formal previa. Según la normativa vigente, el beneficio se instrumenta como un crédito fiscal calculado sobre las contribuciones patronales efectivamente abonadas y puede aplicarse al pago de Ingresos Brutos, Inmobiliario y Automotor.

De acuerdo con la reglamentación, el crédito fiscal sobre Ingresos Brutos no podrá superar el 50% del impuesto determinado en cada anticipo mensual. En el caso de Inmobiliario y Automotor, la aplicación alcanza a bienes vinculados con la actividad económica promovida y registrados a nombre del beneficiario. La Provincia, además, no cubre salarios: asume una parte del costo laboral asociado a las cargas patronales.

En la presentación oficial del programa, la Secretaría de Trabajo señaló que el alivio puede llegar a cubrir entre el 50% y el 75% del costo laboral, según el caso y el perfil de contratación. El Gobierno provincial ubicó el foco en jóvenes de 18 a 23 años, aunque la ley contempla un rango más amplio hasta los 29.

La iniciativa se complementa con un Registro Único de Beneficiarios del Régimen Especial de Beneficios Fiscales, que deberá articularse con la Agencia de Recaudación Tributaria provincial. También prevé un formulario específico para que empresas y comercios se inscriban y postulen a los puestos que quieran cubrir dentro del programa Empleo Joven.

Para acceder, los empleadores tendrán que acreditar inscripción regular ante los organismos fiscales nacionales, provinciales y municipales, y cumplir con sus obligaciones laborales y previsionales. La autoridad de aplicación podrá dar de baja los beneficios si detecta incumplimientos de los requisitos previstos en la ley y su reglamentación.

El Gobierno provincial viene impulsando este esquema como herramienta para acelerar la inserción laboral de los jóvenes y, al mismo tiempo, aliviar a pymes y comercios de una parte de sus costos de contratación. En paralelo, la Secretaría de Trabajo viene sumando acuerdos con cámaras empresarias de distintos puntos de la provincia para ampliar la adhesión al programa.

La apuesta oficial se concentra en sectores donde la demanda de personal suele convivir con dificultades para sumar trabajadores con experiencia. En ese terreno, el régimen busca funcionar como puente entre la oferta de empleo joven y las necesidades de contratación del sector privado, con impacto directo en la economía local y en la formalización del trabajo.