La falta de pan en las escuelas secundarias de Viedma, registrada este lunes, dejó al descubierto una situación que va mucho más allá de un problema de provisión. La interrupción del refrigerio afectó a varios establecimientos y obligó a docentes, directivos y estudiantes a buscar soluciones de urgencia para que nadie se quedara sin comer.

María Clara Busso, supervisora de Educación Secundaria de Río Negro, señaló que el desabastecimiento se produjo sin aviso previo y alcanzó de manera generalizada a las escuelas de la capital provincial. Según relató, recién durante la mañana comenzaron a circular consultas sobre la ausencia del pan que acompaña a diario las infusiones entregadas en el nivel medio.

Ante esa situación, en algunos colegios los equipos directivos salieron a comprar alimentos, en otros los docentes juntaron dinero para cubrir la necesidad y, en al menos un establecimiento, los propios estudiantes organizaron una colecta para ayudar a sus compañeros. La escena mostró hasta qué punto el refrigerio escolar se volvió un recurso central para sostener la jornada educativa.

Busso remarcó que el problema no puede leerse solo como una falla administrativa o de logística. Sostuvo que muchos alumnos llegan a la escuela con dificultades vinculadas a la alimentación y que, en ese contexto, el refrigerio representa un aporte esencial para poder permanecer y estudiar.

La funcionaria advirtió que la crisis económica profundiza esa dependencia y que el Estado provincial debería prever mecanismos alternativos para evitar que eventuales demoras en la provisión terminen afectando a los estudiantes. También planteó que la escuela sigue siendo hoy uno de los principales espacios de contención estatal en un escenario de fuerte retracción de otras políticas públicas.

De acuerdo con lo informado, la provisión de pan habría comenzado a normalizarse en las últimas horas. Sin embargo, el episodio volvió a poner en primer plano la fragilidad de la asistencia alimentaria en las escuelas secundarias y la necesidad de sostener ese servicio como parte básica del derecho a la educación.